Aquí Platón tendría mucho que decir porque:
1. Los indios son siempre genéricos, abstractos, la idea en sí. Son una sospecha permanente detrás de la línea de una montaña y provocan miedo en los niños y las esposas de los sargentos (también algún suspiro y/o sofoco en estas últimas).
2. El apache, en cambio, es muy concreto y sucio, echa un olor a campo bastante intenso y se deja ver en lo alto de la montaña, con sus plumas y sus caballos blancos de manchas marrones. Cuando llegan al campamento cortan cabelleras y violan a las esposas y, algunas veces, hasta a los sargentos.