Ya que tanto hemos crecido y nos hemos multiplicado nadie podrá negar al género humano un poco de frivolidad. Se le ha llamado de todas las maneras a estos asuntos que, en definitiva, sea para las personas, los animales o las plantas, no consisten más que en un mariposeo constante alrededor de la belleza con el fin de conseguir placer. Un magnífico objetivo, el mariposeo digo, al que dedicar toda una vida.