Esta es la historia de amor entre un hombre y una letra. Bueno, no sólo una, varias. Todo un alfabeto, con sus números, sus mayúsculas, sus tildes y sus signos floridos. El hombre es el que suscribe. Mi amada lleva el dulce nombre de Avenir. Llo que Dios ha unido que no lo separe el hombre. Ni los hiatos.
disco compacto
vulpes vulpes
mediodía
hombres ricos
sonría por favor
simetría
borracho